

CASO BBVA
Industria: Banca
Alcance: Todos los paises donde BBVA tiene operaciones.
BBVA necesitaba capacitar a su fuerza laboral global en diversidad e inclusión —género, LGBTIQ+, discapacidad, diversidad generacional y cultural— de manera lúdica y asincrónica, respetando los tiempos de personas dispersas en múltiples países e idiomas. Diseñamos un escape room virtual con lógica de desbloqueo progresivo, donde cada nivel se habilitaba respondiendo preguntas sobre los distintos ejes, con premios para incentivar la participación.


Desafío
BBVA necesitaba que su fuerza laboral global incorporara los pilares centrales de diversidad e inclusión —género, comunidad LGBTIQ+, discapacidad, diversidad generacional y diversidad cultural— con una restricción de diseño que lo volvía complejo: la audiencia estaba dispersa en múltiples países e idiomas, con agendas y husos horarios incompatibles.
El desafío no era solo de contenido sino de experiencia: cómo lograr que personas de contextos radicalmente distintos no solo recibieran la información sino que se involucraran con ella. La lógica del compliance mata el aprendizaje antes de que empiece. Hacía falta un formato que respetara la autonomía de cada persona y convirtiera la obligación institucional en participación genuina.
Intervención
Diseñamos un escape room virtual con lógica de desbloqueo progresivo: cada nivel se habilitaba al responder correctamente preguntas sobre los distintos ejes de diversidad, con explicaciones que contextualizaban cada respuesta y convertían el error en instancia de aprendizaje. El formato era completamente asincrónico —cada persona lo completaba desde cualquier punto del mundo, en su propio tiempo— e incorporaba premios para potenciar la participación voluntaria.
En paralelo, desarrollamos cápsulas audiovisuales sobre los mismos temas, disponibles tanto en instancias sincrónicas como en diferido, para sostener el proceso más allá del juego.
Resultado
El 72% de los empleados a nivel mundial completó el escape room en los primeros 30 días, convirtiendo la campaña en un caso de participación masiva a escala global.
Más que una capacitación, fue una apuesta por el diseño de experiencia: la evidencia de que cuando el formato respeta la agencia de las personas y traduce contenido árido en algo con sentido, la cultura organizacional puede moverse incluso a distancia.